MI BEBE ES DIFERENTE

18.03.2015 15:11

                                       

Las emociones negativas como la ira, la frustración, el dolor, la tristeza, entre otras, son normales con el nacimiento de un bebé con síndrome de down. Por lo tanto los padres de niños que han nacido con alguna capacidad diferente, saben lo difícil que es asumir este nacimiento.

Ante la noticia, se ven profundamente afectados. Desde el momento en que su hijo nace, experimentan una mezcla de sensaciones confusas, no solo por el diagnóstico, sino por los sentimientos intensos hacia el bebé y hacia ellos mismos. Esto es lógico: imaginan y esperan durante el embarazo a una personita y se topan con otra, distinta a la que fantasearon. Allí comienza el duelo en que los padres deben desvincularse de aquel hijo ideal para acercarse a la realidad del hijo con alguna capacidad diferente. El proceso de “aceptar” al bebé es largo y difícil pero necesario.

Al estado de shock y angustia iniciales, le sigue un estado de enojo o tristeza. Cuando a los padres se les notifica el primer diagnóstico, la reacción inmediata es la negación. Este es el momento más difícil. Para las madres, es doblemente difícil., aún no se recuperan del parto, cuando es necesario que afronten la nueva situación.

Te voy a explicar un poco las 5 etapas por las que pasan los padres hasta lograr en la mayoría de los casos, la aceptación, esperando que con esto logres entender que todo el proceso por el cual estás pasando es natural y no por eso menos doloroso pero si prometedor si lo enfocas realmente con el corazón.

1.    Choque: Tener un hijo con capacidades diferentes, es un fuerte golpe, que por lo general causa una reacción de indiferencia, en la que los padres pueden escuchar palabras y aunque saben lo que significan no sienten nada. Esta etapa puede ser muy breve o bien prolongarse por tiempo indefinido.

2.    Negación: Otra de las reacciones típicas es negar que existe un problema y esto sucede porque los involucrados no pueden afrontar que su hijo tenga una capacidad diferente. No es conveniente que esta etapa se prolongue: cuanto más tiempo se niegue que existe un problema más se tardará en recibir atención y orientación familiar.

3.    Culpabilidad: Es otro de los sentimientos que aparecen con frecuencia: Los padres se sienten responsables y constantemente se culpan y transfieren la culpa a otros. Por eso es importante explicarte que la culpabilidad es la base de la sobreprotección.

4.    Enojo: Es un sentimiento normal, tienes razón para estar enojad@. Y es válido que te preguntes: ¿Por qué a mí?, ¿por qué a mi hijo?. Hay frustración, cólera y dolor en estas preguntas, sin embargo en la mayoría de los casos no se obtiene respuesta y tampoco hay que obsesionarse con buscarla.

5.    Aceptación: Cuando has llegado a esta etapa, todo cambia para ti y para toda tu familia, sabes por que? Porque ya estás viendo todo con el corazón, con amor,  porque no significa que las cosas les tengan que gustar tal como son, sino aceptar a tu bebé como es, reconocer que tiene una capacidad diferente y que están todos en tu familia dispuestos a amarlo e integrarlo de la forma más natural y dulce que jamás pudieron ni siquiera imaginar.

Te das cuenta con lo que te expliqué de estas etapas, que todo es parte de un proceso natural? ¿Te sientes un poco mejor sabiendo que pronto todo lo verás diferente? ¡Me da mucho gusto por ti!. Te voy a platicar un poco más...

Sin duda, las condiciones que enfrentan la mayoría de estas familias son complicadas, sobre todo por las dificultades que afrontan, entre ellas el intento por mantener la estabilidad emocional de todos los  miembros que la conforman.

El nacimiento de un hijo con capacidades diferentes, afecta mucho el rol que desempeña la mamá, quien se enfrenta a múltiples labores, pues debe ser mujer, esposa y madre. Para que lo anterior no suceda, te recomiendo que lo mejor es que los retos que implica tener un hijo con capacidades diferentes sean compartidos con tu pareja, beneficiando así tanto al ámbito familiar, como el educativo y social del niño.

La familia tiene que aprender a vivir con un niño por completo diferente y empezar a hacer proyectos tomando en cuenta sus capacidades.

Aceptar que un hijo no se desarrolla según lo esperado puede ser una de las principales causas de conflicto entre los padres. Sobre todo, porque el padre puede sentirse desplazado, ya que la madre, naturalmente, tratará de dar a su hijo todo el amor y atención que éste requiera, haciendo que el padre se vea excluido o se piense incompetente. Así que, principalmente, los padres deben estar siempre conscientes de que el niño es su hijo, el hijo de ambos.

Algo sumamente importante que sugiero tomes en cuenta es que el papel desempeñado por los padres es muy importante a la hora de verificar que se está recurriendo a todos los mecanismos posibles para ayudar a que la familia comprenda y sobrelleve la situación, lo que les podría obligar a incluir ciertos cambios en sus propias actitudes y perspectivas.

Bien, pues ya te expliqué un poco sobre el proceso de adaptación y aceptación, ahora te voy a sugerir algunos puntos que seguramente te ayudarán al igual que a  toda tu familia a  “aprender juntos con su nuevo bebé”.

·         Lo primero es hacerle saber que lo amas ( que todos en la familia lo aman), independientemente de su condición.

·         Recuerda que el factor más importante en el éxito de una familia es la motivación. Si un niño ve que sus padres lo alientan siempre, él se sentirá motivado para el éxito. Procura que tu hijo aprenda a no conformarse con el fracaso, haciéndolo tú. Además ayudarás a elevar su autoestima.

·         Toda la familia debe poner constante énfasis en que el niño, independientemente de su condición, siempre intente dar lo mejor de sí. Rodéenlo de una atmósfera de calor y apoyo, para que se anime a triunfar ante cada desafío que enfrente. Inculcarle esta confianza le ayudará a tener fe en si mismo y a trabajar en beneficio propio durante el transcurso de su vida.

·         Ofrécele recompensas en lugar de críticas y contribuye a elevar su autoestima.

·         Todo niño necesita sentirse querido por ambos padres, así que es responsabilidad tanto de mamá como de papá cultivar y construir una relación estrecha con él.

·         La recompensa de construir una relación cariñosa y estrecha con su hijo recupera con creces el tiempo y esfuerzo extra necesarios. No sentirás mayor satisfacción que escuchar a tu propio hijo darte las gracias y ver la sonrisa en su carita cuando tu y toda tu familia le dediquen tiempo y calidad. Por eso eviten desmoralizarse por las opiniones de personas que no entienden. Demuestren a su hijo cuanto lo aman e inmediatamente desarrollen una relación con él. Los beneficios serán para toda la vida.

·         A ti y a tu esposo al igual que a toda tu familia les recomiendo asistir a un grupo donde puedan expresar y comunicar sus sentimientos y reciban el apoyo y la retroalimentación de otros papás que han pasado por la misma situación. ¡No tengan miedo ni vergüenza, pidan ayuda!

·         Los padres necesitan ser comprendidos y escuchados por su propia familia.

·         Los papás no deben sentirse culpables por tener un hijo con capacidades diferentes.

·         Es importante estimular la recreación, el ocio y el tiempo libre. No los eviten alegando exceso de responsabilidades.

·         La familia debe descubrir las posibilidades y limitaciones que tiene el niño y apoyarlo y estimularlo para que desarrolle al máximo su potencial.

·         Eviten, como pareja y como familia, que el niño con capacidades diferentes funcione como el eje de la vida familiar, a fin de posibilitar el crecimiento y desarrollo de todos los demás miembros de la familia y recuerda, si tienes más hijos que no tienen alguna discapacidad, No te olvides de ellos con el pretexto de atender solo a tu pequeño hijo “diferente” ya que el crecimiento, el amor, los cuidados y la calidad de tiempo que les dediquen a cada uno será lo que fortalecerá aún más a toda tu familia.

Espero que todos los puntos antes expuestos te sean de utilidad y recuerda que las emociones negativas como la ira, la frustración, el dolor, la tristeza, entre otras, son normales., forman parte de un proceso de “duelo” por el que muchos padres de niños con capacidades diferentes atraviesan. Si este es el caso de tu familia,  no olviden que no son los únicos que se sienten de esta manera y que se recuperarán. Acostumbrarse rápidamente a esta nueva situación depende de que obtengan la información adecuada, compartiendo sus sentimientos con las personas que los rodean, buscando asesoría profesional, y lo más importante, hablando abiertamente con todos los miembros de su familia inmediata. Con tiempo, amor y apoyo, cualquier emoción negativa que ustedes puedan sentir será sustituida por sentimientos positivos que conduzcan a las acciones productivas que beneficiarán a tu hij@.

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